Hoy quiero compartir contigo como combatí en mis propias carnes un problema muy común en la actualidad. La obesidad.
Si te encuentras identificado con este problema no te escondas, no tengas vergüenza. Se puede superar si tomas las decisiones adecuadas.
En este artículo te contaré como me sentía. Hablaré de mis tropiezos, mis frustraciones y mis errores por falta de conocimiento.
Veremos las malditas dietas milagro, las dietas del montón o como yo las llamo las “dietas del cajón”
Te enseñaré a descubrir tus propios errores y aprenderás a potenciar tus puntos fuertes. Para ello te daré a conocer una herramienta muy potente. El diario nutricional.
Además te he preparado una plantilla de diario nutricional que podrás descargar totalmente gratis.
Sin más preámbulos. ¡Comenzamos!
Mi problema
Desde mi niñez he sufrido el problema de la obesidad. Llegué incluso al grado de Obesidad II. Para que os hagáis una idea pesaba 95 kilos y medía 1,62 metros.
Esos kilos de más, siempre me han llevado a tener un gran rechazo hacia mi.
No aceptar mi cuerpo me ha condicionado en muchos aspectos de mi vida, me ha impedido ser feliz y ser yo misma.
Aceptarse a uno mismo tal y como es, es importante. Pero eso no es una excusa cuando sabes y sientes de corazón que no estás haciendo bien las cosas.
Que no te mientan con eso de que la gordura y la felicidad van unidos de la mano porque la obesidad y el sobrepeso realmente son un problema.
Como me sentía
Mirarme al espejo era mi gran pesadilla, nada de lo que veía me gustaba.
Nada me sentaba bien. Me causaba un gran dolor y un gran rechazo hacia mí misma, llegando incluso a insultarme y castigarme.

Odiaba el simple hecho de elegir que ponerme por las mañanas o el ir de compras.
Encontrar talla de la ropa que me gustaba era imposible.
Terminaba mirando ropa en la que cabía en lugar de la que me gustaba.
Ir a la piscina y ponerme en bañador, practicar algún deporte, bailar, salir a ligar con mis amigas o incluso conocer gente era una odisea para mi.
No paraba de sentirme mal conmigo misma
Todo me causaba vergüenza y pensaba que la gente me miraba y se burlaba de mí, aunque en la mayoría de los casos no fuera así.
Ese miedo al rechazo me llevó a aislarme y a perderme muchas experiencias placenteras.
Por suerte estoy rodeada de gente estupenda, familia, amigos, pareja… que me han aceptado y querido tal y como era.
Pero al final aun así era imposible sentirme aceptada.
Mis soluciones erróneas
Quería y debía perder peso por muchos motivos, pero lo bien cierto es que no sabía cómo hacerlo.
Motivos no me faltaban. Quería sentirme atractiva, ponerme cierta ropa, mejorar mi salud.
Tal vez tu estés tratando de conseguirlo también con todas tus fuerzas. Por ello a continuación te voy a contar mi experiencia.
Estas soluciones en lugar de mejorar mi situación consiguieron todo lo contrario. Empeorarla.
Yo no quiero que tú cometas los mismos errores y por ello los comparto contigo.
Dietas milagro
Siempre había optado como muchos de vosotros por la vía rápida. Las malditas dietas milagro.
Eran estrictas, monótonas, insípidas, y llenas de prohibiciones.
Este tipo de dietas a lo que llevan de verdad es a carencias nutricionales y problemas de salud graves.
Te suena la típica dieta de la piña, la dieta dukan o la clásica y de toda la vida lechuga- pechuga, pechuga- lechuga.

Sí, lo reconozco, yo también destrocé mi cuerpo con una de estas una temporada. Prefiero no acordarme de esos momentos.
La dieta del cajón
En otras ocasiones quise hacerlo mejor y acudí a un especialista que me sacó la dieta del cajón.
La típica dieta monótona e impersonal, como si a todo el mundo le funcionara lo mismo.
Yo la hacía tal cual, seguía al pie de la letra lo que me marcaba, me gustara o no y sin entender el por qué.
Cada vez que caía en la tentación de comer algo que no estaba incluido en la dieta, sentía que me estaba fallando a mí, incluso a la gente que me rodeaba.
Esto me creaba mucha ansiedad. Terminaba atracando la nevera, en muchas ocasiones a escondidas.

Después del atracón venía el sentimiento de culpa, la tristeza, el mal humor, la ansiedad y para calmar todo esto recurría otra vez a la comida.
La situación me generaba mucha frustración, pensaba que no merecía la pena seguir con este sufrimiento innecesario, era débil y nunca lo iba a conseguir.
El callejón sin salida
Me gustara o no, era gorda y lo tenía que aceptar, era lo que me había tocado vivir.
Así que volvía a mis hábitos, y en un abrir y cerrar de ojos, había recuperado el mismo o más peso del que había perdido.
¿Te suena eso del efecto rebote?

Entras en un bucle del que no ves la salida. Piensas que la única vía es la dieta de turno y encima te sientes mal porque no eres capaz de cumplirla.
Esto tenía que cambiar
Un día cambió mi modo de ver las cosas y fue así cómo pude cambiar mi vida.
Yo era la única responsable, tenía que modificar lo que no me gustaba. Debía creer en mí y tomar un camino diferente.
La solución no era realizar la dieta milagrosa que terminaba en fracaso, sino comenzar con un estilo de vida diferente.
Tenía que salir de mi área de confort y no conformarme con lo que tenía porque lo detestaba.
Necesitaba un cambio de hábitos, un cambio de estilo de vida.
Sabía que iba a ser un camino largo y lleno de grandes esfuerzos pero tenía que intentarlo.
Descubriendo mis errores
Ya tenía claro qué camino iba a tomar.
Debía desactivar patrones nutricionales erróneos y a partir de ahí crear nuevos hábitos saludables.
Me creé un diario nutricional donde apuntaba lo que comía, emociones, dificultades, gratificaciones, a lo largo del día.
De esta manera pude ver claramente cuáles eran mis errores.
En mi caso, el diario nutricional me sirvió de mucho. Lejos de mentirme a mi misma, pude comprender que estaba fallando en mi alimentación y empezar a poner soluciones a mis problemas.
Como creo que es una herramienta muy potente que tú también deberías utilizar te he preparado una plantilla para descargar donde podrás empezar a ver tus errores fácilmente.
Te animo a que día a día lo completes de manera sincera. Pasadas unas semanas analiza tranquilamente tus dificultades, tus progresos y tu evolución en definitiva.
Descargar diario nutricional
La herramienta perfecta para descubrir tus errores, seguir tu evolución y en definitiva mejorar tu alimentación. Tu primer gran paso para adquirir habitos de vida saludables.
En éste momento jugaba con ventaja. Creía en mí y conocía mis errores. Esta vez sabía que lo iba a conseguir.
Mis puntos fuertes
Hay gente que se le dan bien los números, hay gente que se le da bien pintar, o realizar alguna actividad con cierta habilidad.
Todos tenemos puntos fuertes. El problema es saber descubrir los nuestros propios y.. ¡Aprovecharlos!
Una de las grandes ventajas que tenía que hacer jugar a mi favor era el hecho de ser cocinera. Además contaba con la gran suerte de que mi hermana era nutricionista.
Cuando crees firmemente en algo parece que todo el universo se confabula contigo para que tu propósito se cumpla. Por una vez lo tenía todo a mi favor.
El cambio definitivo
Esta vez la pérdida de peso rápida no era mi objetivo, tenía ganas de aprender e ir perdiendo peso poco a poco.
Inicialmente no me centré en perder peso, sino en cambiar hábitos. Comprender y adaptar mi cocina fue clave en ese aspecto.
Comencé a ponerme metas reales y alcanzables. Aprendí a sentirme orgullosa de lo que iba consiguiendo y aprendiendo.
Como consecuencia de todo ello comencé a perder peso y a mejorar la autoestima.
Es importante celebrar las pequeñas victorias para sentir que progresas.
Estaba experimentando emociones agradables que me hacían seguir adelante para conseguir mi objetivo. Sentirme bien conmigo misma.
Es en éste momento cuando decidí ampliar mis conocimientos, y con ello mis fortalezas. Comencé mis estudios en dietética y nutrición.
La unión de ambos mundos, cocina y nutrición, me han permitido lograrlo.
Según avanzan mis conocimientos en nutrición y mis hábitos, mi cocina y yo nos vamos transformando para conseguir mejores resultados.
Ha sido un proceso largo. Días buenos, días malos pero en el fondo lleno de gratificaciones.
Por fin he conseguido un sueño que creía inalcanzable, he descubierto que se puede disfrutar igual o más de la cocina saludable y de los buenos hábitos de vida.
Es un camino, un proceso constante donde todavía sigo descubriendo cosas increíbles.
Estamos contigo
Si te he contado todo esto es para que sepas que si estás en la misma situación con perseverancia, y haciendo bien las cosas se logran metas que inicialmente parecen imposibles.
Nosotros desde Nutrición Pereira te daremos las herramientas y apoyo necesario para que lo consigas. Pero desde luego tienes que creer en tí.
Si estás leyendo esto, el primer paso ya lo has dado. El siguiente paso clave es conocer tus errores. Para ello sin duda el diario nutricional es la herramienta perfecta.
Te animo que lo descargues y que día a día lo completes de manera sincera. Posteriormente analiza tus dificultades, tus progresos y tu evolución en definitiva. Verás que así es más fácil todo.
Descargar diario nutricional
La herramienta perfecta para descubrir tus errores, seguir tu evolución y en definitiva mejorar tu alimentación. Tu primer gran paso para adquirir habitos de vida saludables.






Grande Nazaret… Te sigo y me acuerdo de muchas cosas que me decías… Voy a empezar aplicarlas :-)
Gracias Susana. Espero que te animes. Quien quiere puede. Ya verás que lo vas a conseguir.
Felicidades Nazaret. De ti aprendi mucho sobre alimentación y con esta pagina lo seguire haciendo.
Muchos éxitos y gracias por regalarnos y enseñarnos tu sabiduría sobre alimentación.
Hola Cristian me alegra mucho verte por aquí. Ha sido un placer compartir contigo mis conocimientos de nutrición. Juntos sumamos más.
Gracias por tu comentario.
Enhorabuena por conseguir tus objetivos, sigue así. Estás guapísima. Eres un ejemplo de superación.
Mil gracias Pepa. Con constancia y siguiendo el camino correcto todos podemos conseguir lo que nos proponemos.
Sino has descargado el diario te recomiendo que lo hagas. Conocer los errores es el primer paso para conseguirlo.
Gracias de nuevo por visitarnos.